Líneas de pensamiento Paulino Del Nuevo Israel de Dios o El Nuevo pueblo de Dios en la iglesia


 

Ensayo

Por Eunice Sabaján de C.



 El Señor Dios Todopoderoso escogió a Israel como pueblo para manifestarse, como instrumento para llegar a toda la tierra y mostrar su plan redentor, comenzando con el llamado a Abraham que quedó plasmado en Génesis 12:2-3 cuando indica "Haré de ti una nación grande...y serán benditas en ti todas las familias de la tierra" (RVR1960).  Este llamado constituye la base del pacto y revela que Dios no esta limitado a Israel, sino que a través de él todas las naciones alcanzarán bendición.   

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El apóstol Pablo reconoce y fundamenta su comprensión de Dios en las Escrituras del Antiguo Testamento de manera constante y profunda.  "Las enseñanzas de Pablo se fundamentan en la comprensión de Dios que proviene de las lecturas de la Biblia hebrea”, como bien menciona Pagan (2022, p.222).

Pablo dice en Romanos 15:4  "Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron...".  Hays (2005) afirma que "Pablo lee el Antiguo Testamento no solo como historia o profecía, sino como testimonio dinámico de Dios en acción, cuya interpretación final es Cristo"  (p.18). El apóstol sostiene la fe en el Dios de Israel, en el monoteísmo de la adoración al Creador,  también reconoce la revelación Divina a Moisés y los profetas.  

Es más,  para Pablo, el Dios de Israel es el único y verdadero, que también es el Padre del Señor Jesucristo. En consecuencia, Pablo escribe en II Corintios 3, sobre el Nuevo Pacto que trae esperanza, y toma en cuenta el hecho histórico de cómo Moisés usó un velo sobre su rostro, para que Israel no pusiera su atención en lo que sería abolido, y lo trae al tiempo de ese momento diciendo que aún tenían un velo que por Cristo es quitado. 

En ese mismo escrito, amplia que “donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad” (2 Cor. 3:17) , dando a entender que el Espíritu del Señor puede está en cualquier lugar y no exclusivamente en Israel. Además, indica en Gálatas 3:7 "Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham".

También se puede añadir que, en Colosenses 2, Pablo declara que

 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. 11 En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; 12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. 13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, (Colosenses 2)

Para el apóstol, el Dios de Israel interviene en  la historia de su pueblo y resucita a Jesucristo,  como se menciona en I Corintios 15.  Pero en este poder que levanta a  Jesucristo de entre los muertos, también se abre la puerta a una participación en el Reino de los Cielos, cumpliendo en él todos los requisitos que habían sido necesarios. 

Theissen (2002) sostiene que

La historia de la religión cristiana primitiva es la historia genética de un sistema religioso autónomo.  Comenzó con el abandono del lenguaje ritual del judaísmo – la circuncisión y los preceptos sobre manjares – y se completó con la formación de un lenguaje narrativo propio – como unidad de imito e historia en la narración fundamental de los evangelios-. (p.197)

En las palabras de Theissen se comprende, de forma abreviada, la transición que el judaísmo tiene en el Antiguo Pacto hacia un cristianismo incluyente a las otras naciones de la Tierra en el Nuevo Pacto. 


El apóstol afirma que en Cristo se cumplen las promesas hechas a los patriarcas cuando señala "Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén" (2 Corintios 1:20).   En todo, Jesucristo vino a dar vida y a aclarar a los hombres el plan de salvación que Dios tenía trazado para la humanidad y fue anunciado a través de los profetas.

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“Aunque las comunidades judías intentaron evitar, desde el edicto de Claudio, que el nuevo movimiento cristiano se asentara en lugares donde ellos residían” (Theissen, 2002).   Pablo tiene claro el entendimiento sobre el propósito de Dios, del perdón de los pecados para los paganos y dice: 

28 Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. 29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.

Pablo interpreta el papel de Israel a la luz de Cristo y amplia la visión para incluir a todos los creyentes.  Israel no es reemplazado, sino que la iglesia viene a ser parte en el cumplimiento de las promesas dadas a él.  



 

Referencias

Pagan, S. (2022).   Pablo el apóstol en su contexto.  Patmos

Hays, R.B. (2005).  Echoes of Scripture in the Letters of Paul.  Yale University Press

Theissen, G. (2002).  La religión de los primeros cristianos.  Una teoría del cristianismo primitivo.   Sígueme


 

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