¿Incluye la sociedad digital a la iglesia?
¿Incluye la sociedad digital a la iglesia?
(Ensayo)
![]() |
| Photo by Dahiana Waszaj on Unsplash |
Introducción
La sociedad ha ingresado a una época en el que la
información y el conocimiento llegan a través de los medios digitales. La información seria y formal pero también
la información por entretenimiento es consumida a través de blogs, podcast,
wikis, redes sociales, entre otros.
Estos medios de divulgación de toda clase de información,
generan comentarios, reacciones, y comunicación con personas de diferentes
lugares y diferentes edades. Además,
pueden llegar a una parte de la población mundial, pero aún no ha llegado a
una totalidad. Los individuos que
conforman la sociedad digital pueden escoger el contenido deseado, y muchos se
convierten en usuarios frecuentes de cierta información.
El tema es importante y detenerse a analizar si la
sociedad digital tiene alguna vinculación con la iglesia es aún más
importante. Luego de ver el video
Industria 4.0 Explicado fácilmente, en el canal de You Tube del Profe Sang y
luego también de leer la postulación Sociedad
digital y ciudadanía: un nuevo
marco de análisis (Rivera, 2017) se llega a ciertas observaciones que pretenden
responder a la pregunta directa ¿Incluye
la sociedad digital a la iglesia?
Palabras clave:
Sociedad, digital, iglesia.
¿Incluye la sociedad digital a la iglesia?
La sociedad está cambiando y lo hace muy
rápidamente. Muchas herramientas de
comunicación han evolucionado, si bien la escritura permanece y ha tomado mucha
relevancia los documentos escritos se han ido transformando. Esta situación es también aplicable a muchas
otras herramientas que la humanidad utiliza para efectuar las rutinas
diarias. Desde nuevos electrodomésticos
hasta formas de efectuar procesos en fábricas, esto incluye nuevas formas de
leer, ya que la lectura no es un asunto aislado.
Gallego (2019) hace el siguiente planteamiento:
Muchas de esas herramientas digitales han
cambiado la naturaleza de las relaciones entre individuos, organizaciones,
instituciones, estados, países, y de las interacciones en todos sus niveles:
individuales, colectivos, públicos, privados, en la forma de gestionar la
información, en la manera de vivir y asumir el tiempo y el espacio y, en los
usos y prácticas sociales.
![]() |
| Photo by Andreas Brücker on Unsplash |
Históricamente, al principio de los tiempos la tradición oral fue la que hizo que permaneciera en el conocimiento humano los relatos de las grandezas de Dios. Luego, se le atribuye a Moisés el ocuparse en poner de forma escrita lo que la tradición oral había transmitido acerca de la manifestación de Dios y su relación con la humanidad.
El tiempo se ha ido
desarrollando de manera que estamos incursionando en el siglo XXI,
el desarrollo de las comunicaciones se ha convertido en una amplia gama de
procesos a través de dispositivos veloces que nos permiten obtener información, tanto enfoques veraces como puntos de vista inclinados a distorsiones tan
variadas como personas en el mundo.
A manera de punto de criterio y siempre con respecto al tema, en el video de You Tube,
Industria 4.0 – Explicado fácilmente (Profe Sang, 2019), se desarrolla
el tema industrial desde la primera revolución hasta llegar a la presente. La evolución de la industria se remonta al
período 1784, de la Industria 1.0 basada en producción mecánica y equipos
utilizados a base de energía a vapor y de energía hidráulica, con ellos el
precio de los productos cayó.
En 1870 inicia la segunda revolución industrial, que
mejoró la producción en masa por medio de líneas de ensamblaje, y los precios
de los productos cayó considerablemente.
En 1969 aparece la Industria 3.0 con la producción automatizada usando
la electrónica y es el inicio de las computadoras. Ahora, la Industria 4.0 tiene como
particularidad la producción inteligente con la menor intervención humana.
![]() |
| Photo by Vika Strawberrika on Unsplash |
Algunas de las
herramientas digitales más importantes del 2020, según el Blog Ingeus son: Canva, como herramienta para comenzar a
diseñar de forma accesible
sencilla. Google Meet y Teams,
herramientas de videoconferencia. Zoom,
otra opción para crear reuniones, seminarios, conferencias, entre otras. Google Drive, que permite realizar, crear y enviar de forma
masiva correos electrónicos.
Se perfila siempre el peligro de que no todas las
personas tengan a su disposición un dispositivo para la participación de la
sociedad digital. Pero podría ser más peligroso dejar de tener impacto en la sociedad digital y que la iglesia se hiciera a un lado y dejara que los desarrolladores de contenido sin temor a Dios, dominen el planeta virtual.
Conclusión
Se puede puntualizar que la iglesia será incluyente a la
sociedad digital a medida que los individuos
utilicen las herramientas digitales en pro de la creación de nuevos
instrumentos y uso plataformas para la divulgación del mensaje de salvación.
El teólogo que se desarrolla en la época de la Industria
4.0 debe ser educado de forma constante en la Palabra de Dios y luego en el uso
de las herramientas tecnológicas existentes, ya que la divulgación del mensaje
de la Palabra de forma tradicional no puede ser el único norte, no por el momento, más bien debe estar vinculado a estrategias de interacción para lograr enseñar-discipular, recordando que Jesús instó
a: “Id por todo el mundo y predicad el
evangelio a toda criatura, enseñándoles... ” (RVR1960,
Marcos 16:15)
Anexo
https://youtu.be/Qb7twp03c58
Referencias
Bohorquez, C. (2020). 10
herramientas digitales más importantes del 2020. Equipo comunicación IngeusES. Disponible en
https://www.ingeus.es/10-herramientas-digitales-mas-importantes-del-2020/
Gallego Trijueque, S.
(2019). Capital social digital: las
herramientas digitales como amplificadoras de la sociedad civil. Disponible en https://www.redalyc.org/journal/3221/322161687002/322161687002.pdf
Profe Sang (2019). Industria 4.0 – Explicado Fácilmente
(Transformación Digital) Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=Qb7twp03c58
Rivera-Vargas, P.
(2017). Sociedad digital y ciudadanía:
un nuevo marco de análisis.
Universidad de Barcelona.





Comentarios
Publicar un comentario