Descripción y comentario: La sombra del Galileo - Gerd Theissen
La sombra del galileo
Las investigaciones históricas
sobre Jesús traducidas a un relato
Gerd Theissen
Sobre el libro La sombra del galileo, investigaciones históricas sobre Jesús traducidas a un relato; de Gerd Theissen, publicado en 1995 por Ediciones Sígueme. Está compuesto por 18 capítulos, en los que habla sobre El interrogatorio, El chantaje, La decisión de Andrés, La misión de hacer averiguaciones, La comunidad del desierto, Un asesinato y su análisis, Jesús - ¿peligro para la seguridad’, Indagaciones en Nazaret, En las cuevas de Arbela, El terror y el amor a los enemigos, Conflictos en Cafarnaúm, Personas en la frontera, Una mujer protesta, Informe sobre Jesús o: encubro a Jesús, Reforma del Templo y reforma social, El miedo de Pilato, ¿Quién fue culpable?, El sueño del hombre.
El relato
está realizado de forma que además del resultado de las investigaciones, también
expone el proceso que han seguido las mismas.
De forma narrativa, aunque en un marco de acción inventado, utilizando
una trama que se encuentra desarrollada entre ficción y realidad.
Si se logra
leer de forma objetiva, puede llegar a ser una herramienta de criterio muy
importante, tomando en cuenta que los personajes son descritos con el fin de ubicarse de mejor
manera y así comprender el mundo social y religioso del judaísmo.
El autor
señala estructuras y conflictos de la época, que conforman las reglas por las
que muchas de las conductas de los protagonistas fueron llevadas a cabo; pero
también hace una acotación importante que es:
Todo
acontecer histórico es experimentado y plasmado por hombres desde una
perspectiva limitada. Para decirlo con otras palabras: No existe el acontecer
histórico en sí, sino únicamente el acontecer percibido desde una perspectiva. También la visión del historiador es una
perspectiva junto a otras: una visión en la que posiblemente quede menguada una
faceta del acontecer histórico: esa precisamente que se transmite en relatos en
primera persona, en relatos en “yo”. (Theissen, 1995) (p.43)

Foto de Trude Jonsson Stangel en Unsplash
El relato es presentado a través de los ojos de Andrés,
hijo de Juan, de Séforis en Galilea, quien es comerciante de frutas y cereales.
Quien se encontraba casualmente en el medio de una manifestación en donde buscan
atrapar a Barrabás. Y muestra cómo
manejaban las autoridades las situaciones penales, las acusaciones e
interrogatorios.
Siendo Andrés acusado, pero declarando inocencia,
desesperadamente se dirige al Todopoderoso rogando justicia, en varias
ocasiones y en el contenido de las
oración Theissen integra los Salmos, tomando en cuenta que los judíos oran al
Señor a través de los Salmos. El
relato evidencia la forma del trato de los prisioneros, las escasas raciones de
alimento y el tiempo que tomaban para
que un prisionero confesara, además de las artimañas chantajistas que usaban
para obtener información de otros sujetos.
El autor entrelaza citas literales del filósofo romano
Séneca, para hacer notar la idiosincrasia de la política romana cuando
señala “Pues ¿Quiénes son los aliados
más fieles del pueblo romano, sino los que, en otro tiempo, fueron sus más
tenaces enemigos? ¿Qué sería hoy del
imperio, si la amplitud de miras no hubiera fusionado a los vencidos con los
vencedores?” (p. 27). Esto, lo utiliza ya que en el relato
novelesco, Andrés está siendo chantajeado para ser espía de Pilato.
Además, Theissen, empalma la interpretación de las
profecías del libro de Daniel con el cumplimiento de los acontecimientos de la
época, a través de los sueños y análisis del personaje principal que es
Andrés.
Cuando al fin Andrés es liberado, condicionado a obtener cierta información,
describe el lugar y las costumbres de la ciudad en ese entonces. Mientras Andrés relata su camino, también
describe a la comunidad de los esenios y los prejuicios romanos contra los
judíos; además describe la relación de
Antipas, casado con la mujer de su hermano, viviendo todavía éste. Menciona la crítica de Juan el bautista y su
encarcelamiento a pesar de ser un hombre ejemplar.
Theissen muestra en el relato como los judíos se
sienten víctimas de xenofobia, pero se comportan de una manera poco sociable y
hasta hostil con los extranjeros desde su expulsión de Egipto, según los
escritos de Hecateo de Abdera hacia el año 300 a.C.
La discusión entre Metilio, el custodio, y Andrés, se
torna interesante cuando Metilio argumenta que no entiende al Dios de Moisés,
quien no tiene padre, madre o hijos entre los demás dioses, su mente no concibe
a un dios sin parientes. Y su lógica le
hace considerar la pregunta “¿Cómo van los pueblos a unirse en una sola
familia? ¿Cómo reinará la paz entre los
pueblos” (p.53). A esta argumentación
Andrés protesta que los dioses romanos y griegos no conforman una familia
pacífica, sosteniendo “que cuando los hombres reverencien al único Dios, habrá
paz en la tierra” (p.54).
Andrés tenía a un amigo, Timón, con quien fue apresado. Al ser su amigo liberado también, buscaron a
Malco, que también iba con ellos pero había logrado escapar. Cuando lo encuentran, juntos se dirigen en
caballo, hacia Qumrán. El autor va
tejiendo magistralmente la historia, ahora describe a las gentes de Qumrán como
personas que despreciaban el dinero y los bienes privados, todo pertenecía a la
comunidad y la comunidad era rica.
Además continúa describiendo la cultura esenia, quienes trabajaban la
alfarería y eran piscicultores entre otras cosas, aunque era difícil integrarse
a ellos ya que el que ingresa a la comunidad debe renunciar a todos sus
bienes. Sumado a esto, eran estrictos en la forma de
castigo a las personas que han sido sorprendidas en faltas graves, pero están
obligados a amar a todos los hijos de luz y a odiar a los hijos de las
tinieblas. En el
relato, conocer a un hombre llamado Baruc les hace comprender las reglas
esenias, y por quien luego se enterarían que Juan el profeta había sido muerto.
La noticia corrió entre la multitud, se sabía que
Herodías y su hija Salomé estaban detrás de todo esto. Theissen describe a Juan
como estrafalario por sus ropas, su cabello y barba y por ser vegetariano. Theissen dice que según Josefo, Antipas mandó
a ejecutar al Bautista porque temía un levantamiento del pueblo. El matrimonio y la crítica del mismo, fueron
un elemento político importante.
Muerto Juan el Bautista, Andrés regresa a Jerusalén, a
rendir su informe creyendo que todo habría terminado allí. El autor describe el Templo, y únicamente
los judíos podían tener acceso a él.
Aunque los sacerdotes eran, más bien, quienes podían ingresar, tenían un
espacio “el lugar santísimo” en donde sólo el sumo sacerdote entraba una vez al
año para reconciliar al pueblo con Dios.
Pero en el país se gestaba algo, los romanos tenían
miedo de que diversos grupos se coaligaran contra ellos y encontraran apoyo en
la población. Debido a que los esenios
se negaron a reconocer como señor suyo al emperador, fueron ejecutados,
torturados y la colonia fue destruida.
El autor enlaza las situaciones con la novelesca historia. Y entonces aparece Jesús de Nazaret, a
quien ven como un maestro judío completamente normal.
La misión de Andrés terminaba, pero ahora iniciaba
otra. A todo esto, el autor describe las
complejidades de la cuestión del impuesto para la construcción del acueducto y
cómo se manejó la economía y la cuestión del Templo y cómo los judíos lo veían
con santidad. Pero también muestra la
contradicción existente entre el asunto de Juan Bautista que predicaba el
bautismo para perdón de pecados, cuestionando la valía del Templo, si,
independientemente de él se puede lograr la reconciliación. Lo religioso y lo político se dejan ver.
Andrés comienza a indagar sobre Jesús, visita su
ciudad natal y describe el lugar. En el
camino es secuestrado por bandoleros,
relata la odisea y como los zelotas aceptan su argumento.
Theissen describe a Jesús como un chiflado con ideas
raras, confusas y hasta ingenuas sobre el reino de Dios. Alguien que tiene ideas sobre ser magnánimo
con sus propios enemigos, pero que a la vez expresa el disgusto del pueblo
contra los ricos, alguien que pretende que las cosas cambien.
Debían dirigirse a Cafarnaún para realizar su
misión. En la travesía, el autor
describe cómo las personas del lugar veían a Jesús, como el Mesías, y también
refiere las estrictas normas de guardar el sábado que las personas del campo
mantenían. En esto relata cómo Jesús
había reconvenido a Gamaliel, representando a las autoridades de la ley, sobre
el asunto de poner la ley por sobre la integridad física de las personas.
Asimismo se ofrece una historia en la que deja ver
cómo funcionaban los aduanero o recaudadores de impuestos en el mundo antiguo,
aclarando que la recaudación de impuestos era un derecho que se adquiría
arrendado, entonces se pagaba al erario público lo determinado y el recaudador
podía sacar montos elevados a esa suma, por lo tanto eran personas impopulares. Leví era uno de ellos, pero se retiró ya que
había conocido a Jesús y quedó impresionado por sus enseñanzas, aunque a Jesús
le reclamaron que era amigo de bebedores y recaudadores de impuestos.
Aunque en la narración Andrés nunca se encuentra con
Jesús durante sus viajes por Galilea, se encontraba con anécdotas, tradiciones
y rumores, pero sobre nadie más se hubiera narrado algo como lo que se
decía. Andrés necesitaba indagar si
Jesús era peligroso para la seguridad, y llega a la conclusión de que Jesús era
un peligro debido a que
El que sigue los dictámenes
de su conciencia, antes que los preceptos y las leyes; todo el que no considera
definitiva la actual distribución del poder y las riquezas, todo el que
proporciona a la gente insignificante una conciencia de sí mismos como la que
tienen los príncipes; este tal es un peligro para la seguridad. (Theissen, 1995) (p. 91)
Además
Jesús enseña que el amor a Dios y el amor a los semejantes son los mandamientos
que compendian lo que se les exige a los hombres. Sumado a esto y a otras muchas
enseñanzas, el autor indica que Jesús
enseña sobre las relaciones interpersonales “Tratad a los demás como queréis
que os traten a vosotros. Esta regla se
halla difundida en todo el mundo. Muchos
sabios la enseñan.” (p.185)
Theissen
(1995) también escribe que Jesús enseñaba los mandamientos, pero pensaba que el
reino de Dios está oculto y que se difunde por los corazones de las personas. Además enriquecía la literatura con historias
breves, revistiendo sus enseñanzas con relatos. Debido a sus enseñanzas y el impacto en las
personas, Jesús estaba en peligro, él rechazaba la violencia, pero Andrés debía
rendir un informe y propuso amnistía.
Pilato, en
la novela, dice que no está a su alcance una amnistía y perdón de deudas como
la propuesta, aunque podía conceder amnistía en casos concretos. Y entonces cuenta, de manera emocionante,
sobre que Jesús había sido apresado y cómo se le iba de las manos la situación
a Pilato. Señala también el miedo que
Pilato tuvo por todas las tensiones y conflictos, prefirió hacer morir a Jesús
para él poder sobrevivir. Tenía miedo de no poder controlar el próximo
movimiento mesiánico. El pueblo pensaba igual, exigió la crucifixión, si el Templo y la ciudad ya no se
consideraban santos ya no tendrían la visita de los peregrinos del mundo, hasta
Barrabás salió beneficiado. Pero de
manera maravillosa cuenta el encuentro con un Jesús vivo, transformado.

Foto de Marek Piwnicki en Unsplash
Comentario
El relato
del libro integra la ficción de la existencia de los personajes con hechos
documentados por historiadores. A los
registros históricos de los filósofos e historiadores citados, se les va dando forma a través de personajes,
que son utilizados para mostrar la
cultura, la política, la economía, las costumbres de los lugares y las
situaciones controversiales.
Si bien
todas las culturas son tan complejas de conocer, como la conducta misma de los
hombres, Theissen proporciona una ilustración
bastante interesante y hasta emotiva, de lo que pudo acontecer en la mente y
corazón de quienes de alguna manera
tuvieron el privilegio de escuchar las enseñanzas, o ver a Juan el Bautista y a
Jesús.
La forma en
que los intereses religiosos, económicos y políticos de la época estaban
entrelazados, fueron ingredientes claves
en la crucifixión de Jesús. La política
romana, temblaba al reconocer el poder religioso judío. Y los judíos sabían que el Templo y la
peregrinación que hacían personas de todo el mundo, era de suma importancia
para la economía.
El relato
ayuda a formar criterio en cuanto a comprender las costumbres del pueblo judío,
como bien escribí en la introducción,
tomando en cuenta que los personajes inventados son descritos y llevados a través de la
novela con el fin de ubicarse de mejor manera y así comprender el contexto
cultural y el proceder de los personajes que en su momento fueron los
protagonistas de los hechos.
A través del relato del libro La sombra del galileo, ha sido más fácil comprender por qué Jesús era un peligro con sus enseñanzas y por qué fue crucificado. Para poder comprender al Jesús histórico es necesario estudiar sobre los judíos, por lo que para entender la predicación de Jesús, es importante conocer la fe judía. Entonces, darse cuenta que una de las enseñanzas más agudas que quedó escrita en el relato del Galileo, a mi criterio, ha sido la de Lucas 14:4-6, cuando sana a un leproso en día sábado, poniendo por sobre la ley la integridad física de la persona en necesidad. Verdaderamente fue una conmoción para los intérpretes de la ley y el pueblo, que es casi imposible de comprender por razones culturales.
Además, no puedo omitir que me parece interesante que el autor incluyera las cartas al profesor Kratzinger, el hecho que el autor inventara a los personajes y creara acontecimientos alrededor de los personajes centrales le debe haber parecido una idea alocada.

Foto de Aaron Burden en Unsplash
Referencias
Theissen, G. (1995). La
sombra del galileo. Las investigaciones
históricas sobre Jesús traducidas a un relato.
Ediciones Sígueme.



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