¿Cómo se asocia la cibercultura y la ciberteología?

 

¿Cómo se asocia la cibercultura y la ciberteología?

 
 

Por Eunice Sabaján


Introducción 


La cibercultura es el ambiente digital que esta asociado a las redes sociales y al mundo de la virtualidad.  La nueva cultura que las tecnologías están construyendo aportan rapidez y telepresencia.   Éste desarrollo tecnológico tiene implicaciones culturales ya que influencian a las personas de manera global a través de la información y de la comunicación digital.  Es necesario tener claridad en los términos mencionados para poder llegar a una conclusión que responda a la pregunta ¿Cómo se asocia la cibercultura y la ciberteología?   En el presente ensayo se enfocan los términos y se analizan los puntos de vista de Lévy (2007,2018) y  Arboleda (2017) para buscar una posible respuesta que sugiera asociación entre las variables estudiadas.

Palabras clave:   Cibercultura,  ciberteología, tecnología, ciberespacio, teología.



Foto de Compare Fibre en Unsplash

¿Cómo se asocia la cibercultura y la ciberteología?

La precipitación de información que llega a la palma de la mano no puede ser tomada a la ligera.  La cantidad de ideas con la que somos rodeados y hasta bombardeados provoca una respuesta por parte de los receptores.   
Si de recepción de ideas se trata, Pablo señaló que “las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres”. Entonces, de las preguntas que salen a colación se señalan ¿cómo se asocia la cibercultura y la ciberteología?  ¿Influyen las ciberideas en el comportamiento? pero nos ocuparemos de la primera pregunta unicamente, de la segunda tendremos espacio para vertir opiniones y reflexiones en los comentarios que quieras dejar al final de este planteamiento.   

En la reseña de Lévy (2007), el autor define la cibercultura así: 

Como el conjunto de las técnicas, prácticas, actitudes, modos de pensamiento y valores que se desarrollan conjuntamente en el crecimiento del ciberespacio, es decir, como un sistema híbrido donde cultura (la dinámica de las representaciones), sociedad (la gente, sus lazos, sus intercambios), y técnica (los artefactos eficaces) se influyen y retroalimentan mutuamente.

Levy divide en tres entidades bien diferenciadas la descripción de la conformación del concepto de cibercultura; como propuestas menciona a la sociedad, la cultura y la técnica.  Explica que la sociedad es el conjunto de personas y las relaciones interpersonales, vistos como creadores de tecnología.    Señala que la cultura es el conjunto de patrones y formas de vida que establecen el vestido, la religión y las costumbres.  Luego manifiesta que la técnica está relacionada con los aparatos o artefactos que ayudan a que la interacción se lleve a cabo. 

Sumado a esto, la cibercultura,  según Arboleda (2017), se puede definir como “la cultura propia del mundo contemporáneo en el cual las tecnologías digitales presentan nuevas formas de información, comunicación, transmisión de experiencias, investigación, formación, manejo organizacional, seguridad, producción, etc.”  

Es entonces que en el ambiente cibercultural, se manifiestan relaciones e interacciones con nuevos sentidos culturales, con el punto negativo de debilitar el control de las instituciones sociales en relación a la vivencia de la libertad casi total.   Hasta muchas de  las cosas que antes eran tangibles, son ahora intangibles.

En el caso de la ciberteología,  se trata de atender a las diferentes necesidades de las confesiones religiosas que existen, a través de publicidad, pastoreo, y comunicación.   Se vuelve desafiante cuando se observa que las nuevas generaciones tienen conceptos nuevos y formas de comunicación diferentes, y aún nos encontramos con personas que dicen que conocen a Dios, y oran, pero no les interesa ser parte de una congregación.

De las definiciones de ciberteología que aporta Arboleda (2017), la acotación de la teóloga Debbie Herring tiene  peso de practicidad cuando distingue entre   “teología del ciberespacio en cuanto colección de contenidos teológicos, teología del ciberespacio en el sentido de reflexiones teológicas para comprender la red y teología para el ciberespacio como compilación de sitios donde se pretende hacer teología en la red.” (Campbell y Teusner, 2011, citado en Arboleda, 2017)

Si bien la evolución de las tecnologías es un río caudaloso con tendencia a subir de caudal, es necesario comprender que la tendencia no se limita a los equipos de hardware interconectados para enviar y recibir interacción, más bien la sociedad será más global y comunicada. La tecnología no se detendrá, a menos que así el Creador lo disponga.  

Podría ser que la respuesta a la pregunta ¿Cómo se asocia la cibercultura y la ciberteología?  Esté relacionada directamente con la globalización y la comunicación.   Considerar el modelo de una iglesia globalizada e interconectada humanamente parece utópico, pero la Escritura dice que la esposa se ha preparado y ciertamente no dice que sean varias esposas, sino que afirma  “Y oí como la voz de una gran multitud,… Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria;… y su esposa se ha preparado.  Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente;...” (RVR, 1960.  Apocalipsis 19:6-8) 

La teología estaría asociándose  a la cibercultura, en el momento que los cristianos como individuos sean la interfaz entre la cultura digital emergente y el conocimiento teológico, es hasta entonces que se convertiría en ciberteología.  El mensaje del Evangelio no deja de ser el centro y se debe sostener por la iglesia que debe influenciar a la aldea global.  No es suficiente conocer las novedosas herramientas que trae consigo la globalización, es necesario conocer y obedecer los mandamientos de Dios para poder tener el respaldo Teológico que implica navegar de forma cibernética en una corriente narcisista que se gloria de sus propios alcances, y entonces ser realmente luz.  La ciberteología no tendría otra razón de ser.

Foto de Niclas Illg en Unsplash
Foto de Compare Fibre en Unsplash

Conclusión

Comprender la definición de los conceptos de Cibercultura, Ciberteología son el inicio de la visualización de un  proceso de cambio mental.   A esto sumarle el tratar de responder ¿cómo se asocian?  Es un tema que invita a análisis y observación, ya que es complejo y en sí mismo contiene pros y contras éticos.

La cibercultura se proyecta en la globalización, por lo que la iglesia virtual debiera concebir una pastoral encaminada a buscar medios y lenguaje apropiados para el reto digital que representan los internautas, esto como herramienta de discipulado. 

La ciberteología está naciendo, tiene por delante un retador camino que andar.  La cultura cibernética de nuevas formas de comunicación y tecnologías que van revistiendo a las nuevas generaciones, se mueve en un espacio virtual en el que la colección de contenidos teológicos debe llegar a los internautas.  Las reflexiones teológicas en diferentes índoles son necesarias para ser transmitidas, y utilizadas en las plataformas existentes y porvenir, para llegar a los consumidores informáticos en su lenguaje.    

Por lo tanto, los teólogos, líderes de iglesias, y cristianos en general, productores y desarrolladores de contenido necesitan el conocimiento de la Palabra  y de la guía del Santo Espíritu de Dios, para que el mensaje de salvación no quede únicamente en un contenido digital más, sino que sea Palabra vivificada navegando con luz potente a través del internet.

 

Foto de Dylan Ferreira en Unsplash

 


 

Referencias

 

Arboleda, C. (2017).  Evangelizar la cibercultura:  los retos de la ciberteología.  Universidad Pontificia Bolivariana (Colombia).

Lévy, P. (2008).  Reseña de Cibercultura.  La cultura de la sociedad digital.   CIC, vol.13, pp.266-267.  Universidad Complutense de Madrid, España.  Disponible en https://www.redalyc.org/pdf/935/93511742018.pdf

Saénz, P. (2018).  Cibercultura – Pierre Lévy.  Disponible en  https://www.youtube.com/watch?v=3Cx1Hhyk65w




Eunice Sabaján, casada, es Licenciada en Psicología Clínica por la UMG, con especialidad en Psicología y Psicopatología Forense por la USAC; Licenciada en Teología por la UPANA, estudiante de Maestría en Ciencias Bíblicas también por UPANA;  Docente Universitaria y Misionera por más de 30 años trabajando con  Ministerios Verbo Guatemala.  

Comentarios

  1. El tema es interesante. La libertad de publicar contenido sin censura, en el "ciberespacio" me hizo pensar en los años inmediatos después de la resurrección de Cristo, cuando los apóstoles, salieron en toda dirección para anunciar el Evangelio que Cristo les había enseñado y el Espíritu Santo les amplió.
    Surgieron muchos predicadores y maestros de la Palabra. También muchos engañadores que hicieron su modus vivendi de la palabra.
    Todo en relativa libertad hasta que la política entró en acción global por medio del emperador romano.

    De ahí empezaron las purgas, y empezó a haber "doctrina oficial" que resultó en pérdida de libertad, la canonización de los libros "legales"que conformaban las Biblias.
    Con esto surgió el papado y la persecución religiosa hasta el siglo XV, que empezaron a divulgarse las traducciones en lenguas europeas.

    Algo así estamos viviendo ahora. Libertad de publicar sobre tengas teológicos sin la censura de alguna institución religiosa.

    Buen tema, bien tratado. Sería interesante una segunda parte donde se profundice la prospectiva de la tendencia del teleevangelismo y demás.

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  2. Gracias por el comentario, muy interesante. Una segunda parte puede cocinarse. Gracias.

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  3. ¿CÓMO SE ASOCIA LA CIBERCULTURA Y LA CIBERTEOLOGÍA? Muy buen tema para tomar en cuenta por la población, especialmente la cristiana, porque en medida grande la cristiandad también se ha globalizado, y necesita (como usted lo menciona) no solo consumidores sino también creadores de contenidos que ayuden en medio de esa globalización.
    Recuerdo que algún momento leí a Toffler, (1970) quien citando a Herbert Gerjuoy indica que “La nueva educación debe enseñar al individuo cómo clasificar y reclasificar la información, cómo comprobar su veracidad, cómo cambiar las categorías en caso necesario, cómo pasar de lo concreto a lo abstracto y viceversa, cómo considerar los problemas desde un nuevo punto de vista: cómo enseñarse a sí mismo. El analfabeto de mañana no será el hombre que no sabe leer, sino el que no ha aprendido la manera de aprender.” (pág. 294)
    De acuerdo con esta frase mi consideración es que la respuesta a la pregunta de inicio podría ser que la asociación entre cibercultura y ciber teología se puede dar cuando dejemos el analfabetismo y aprendamos la mejor forma de aprender, en tiempos de ciberespaciales.
    Gracias Licda. Por sus aportes creando contenidos de buena calidad.

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